dissabte, 11 de desembre del 2010

De compras

Hoy he ido a comprar música, algo que antes hacía como un loco y ahora de manera muy puntual. Tenía un buen motivo, o mejor dicho, dos. Por una parte comprarme el nuevo disco de El Petit de Cal Eril “Vol i Dol” (Bankrobber, 2010). Me cuesta hacer una crítica de este nuevo álbum, porque todo lo que me hace sentir está en aquel camino perdido entre el corazón y el cerebro. Diré que me gusta, y me arriesgaré si lo sobre-valoro excesivamente, realmente bueno. Han conseguido un sonido entre propio y no, entre lo sofisticado y lo cutre… no se, escuchar “Cau la Neu” o “Poca Pena”, para entender lo que os digo.



Por otra parte, una banda sonora publicada recientemente ha hecho que me gaste los cuartos esta tarde de sabadete. Estoy hablando de la BSO de la nueva película de Disney, TRON Legacy. La banda sonora es de Daft Punk, y uno que es un poco friki de esta gente, pues no se ha podido estar. Es acojonante nenes, la mezcla del sonido del dúo francés con la London Symphony Orchestra y todo aquello que conecta al grupo electrónico con este film, hacen de ella una magna obra de arte.




Para terminar me he pasado por CDDROME, una tienda por la que me he dejado aconsejar desde siempre, y me he fijado en la lista de discos preferidos que siempre cuelga en una de las paredes del local. Me ha sorprendido ver que el primer puesto de la lisa era para
The Roots “How I Got Over” (Island Def Jam, 2010). Tratándose de una tienda como esta (tienda popis i guais por excelencia) he tenido que preguntar si se trataba efectivamente del nuevo álbum de esa gente que mezcla el hip hop con el jazz-funk con un saber hacer de cojones. Y va el tío y me dice que si. Pues compro. Era un buen momento para descubrir a fondo un grupo del que me habían hablado mucho, y muy bien. Y joder, realmente es muy bueno.

Nota: Acabo de caer del por que tienen esa posición privilegiada en CDDROME. Últimamente han colaborado con ellos gente guais del indie-folk americano, de hecho en este nuevo disco aparecen Monsters of Folk. Ya decía yo…


dijous, 11 de novembre del 2010

O meu pais, Luar na lubre

Amb cançons com aquesta sobren les paraules, però val molt la pena remenar entre el repertori d'aquesta gent i fer torballes com aquesta.

Que son bos!

dimarts, 28 de setembre del 2010

dilluns, 13 de setembre del 2010

Cosas que deberíamos saber



Siempre es bueno redescubrir a un grupo ya consagrado. Esto me ha pasado durante los pocos días que llevamos de septiembre: he descubierto Eels (perdónenme sus fans). Pero durante estos días se produce un alineamiento de circunstancias que hacen imposible no escuchar algo de Eels, y más concretamente de su peculiar, y tocado por la gracia de la música, líder Mark Oliver Everett. Además, para sorpresa mía, estas circunstancias se han dado de manera totalmente involuntaria.


Os cuento:
Al volver al trabajo una compañera, y sin embargo estimada amiga, que llamaremos Sara, me dijo: -He llegit un llibre i he pensat en tu, es boníssim. Me comentó que era la biografía del líder de Eels. Y le dije que los tenía oídos y recordaba la curiosa portada de su primer disco, pero que nunca había escuchado nada a conciencia. Al día siguiente me prestó el libro “Cosas que los nietos deberían saber”. Pensé que era un buen momento para ir a comprar todos sus discos y ponerlos de fondo durante la lectura, pero preferí descargarlos que es más barato... Todavía no me había descargado ni un solo disco cuando ya tenía leído medio libro. Es sencillamente genial, una autobiografía honesta y llena de cosas chungas y alguna iluminación tenue. En el libro Mark Oliver Everett, también llamado Mr.E, cuenta su atormentada vida, entre traumas familiares, muertes cercanas, frustración con discográficas y la farándula y mucha creación y sensibilidad artística.

Un músico sin más, o mejor dicho sin menos, porque Mr. E demuestra que vivir de la música y mantener una coherencia, es un esfuerzo constante. Una lucha entre todo el material sensible que acumulamos durante toda nuestra vida. Otros puntos de vista del libro los podréis leer en cualquier crítica del libro, en la faja o en el Rockdelux de este mes, sería repetir, y no me gusta.

Las circunstancias también quisieron que en la parte final del libro pudiera escuchar algo de su música, y coincidió que el disco que estaba escuchando respondía al momento del libro, momento en el cual habla de “Blinking Lights And Other Revelations”, un doble disco que me tiene absorbido, y que ya en la introducción del libro es el album recomendado para la lectura de esta obra. Es disco es grande, luminoso y lleno de intimidad, y por lo que he podido escuchar, es de los menos experimentales. Las circunstancias también han hecho que se publique un nuevo trabajo discográfico "Tomorrow Morning".
Un buen comienzo.

diumenge, 22 d’agost del 2010

Yihad musical



Esta noche miraba uno de aquellos documentales sin personalidad que hacen últimamente en el Sputnik (programa de actualidad musical y documentales que ha educado una gran masa de gente en Catalunya durante las dos últimas décadas). Evidentemente, el documental era sobre la música que se hacía antes, y más concretamente durante los 80. Hablaban del post-punk y de la new wave alemana, y el documental giraba entorno a grandes grupos como The Clash, Sex Pistols, Gang Of Four, Devo o DAF, y de como había degenerado todo el mensaje y fondo de aquella cultura/movimiento.

Cuando acabó el documental me puse a pensar en la década que estamos a punto de pasar, o que ya hemos pasado... en fin: lo que ha dado de sí la música desde el 2000 hasta hoy. A nivel personal, pienso que ha ido bien: mucha música, muchos grupos y mucha calidad, el problema es encontrar lo bueno. Pero como para hacer un documental de la década? No se... los 90 aún tenían el brit pop, la electrónica para masas... Pero, que podemos destacar de esta década, que no sea el camino musical que cada uno ha elegido? Una especie de Yihad musical.

Hace poco discutía con un amigo sobre la música actual, y no sabía que contestarle. Una persona que habrá comprado 10 cds en toda su vida y habrá ido a 1 concierto, que le da lo mismo tragarse todo el día una radio-fórmula, me decía que ya no hay grupos como los de antes, que llenaran estadios y que enloquecieran a la gente. Que le nombrara algún grupo actual que consiguiera hacer como los Beatles... Yo no podía decir nada porque antes le tenía que hacer ver lo que ha significado la música para las distintas generaciones, es diferente. Que las revoluciones y el cambiar el mundo han funcionado más bien poco, pero que las ganas de hacer música siguen más vivas que nunca.
Con esto solo quiero hacer ver lo difícil que será, en el futuro, hacer un documental de lo que significó musicalmente la primera década del 2000. De tal manera, queda en evidencia el modelo de documental musical al cual nos tienen acostumbrados los medios. Pues algo tendrá que cambiar para explicar con claridad el valor de la música en los diez últimos años. Personalmente defiendo el valor personal en lo que escucha cada uno, y en los sacrificios que se tienen que hacer. En esa lucha para encontrar su música. Y así convivir o formar parte de la generación shufle o random, aquella que escucha aleatoriamente las canciones de su mp3.

dilluns, 31 de maig del 2010

Primavera Sound 2010



Lo más difícil de organizar un festival, es acertar el tamaño. Saber lo que puedes ofrecer y como responderá la gente. Que un festival de música cumpla diez años es motivo de celebración. Vale, el precio que se tiene que pagar es la maldita “internacionalización”, que tanto gusta a Barcelona. Pero, en el fondo eso sólo quiere decir que tienes que compartir tu ocio con los guiris, y ya nos vamos acostumbrado. Debates a parte, el Primavera Sound es un buen festival, o como me gusta decir, es una buena muestra de música, una feria dónde buscar, disfrutar, descubrir y dejarse llevar por un criterio que ha marcado una generación. Sin más rollo, voy a los conciertos.


Jueves 27/5/2010
Empezar con The Fall, no es la mejor idea, pero sirve de banda sonora perfecta para ir sacando tikets, encontrarse con la gente de cada año, estirarse en el césped (mierda, este año estaba seco) y empezar a comparar todo con las ediciones anteriores. (el año pasado...). The Fall pasó, ni más ni menos, como tenía que ser. La emoción empezaba cuando The XX salió al escenario, con unas condiciones meteorológicas perfectas para su música. Con un cielo negro, y cuatro gotas los niñatos de moda tocaron concentradísimos todos los temas de su increíble primer disco, ofreciendo un sonido esquelético con aires de grandeza en actitud... ojo con los nenes... Rápidamente a ver Pony Bravo, los sevillanos no defraudaron y con un directo bastante plano pero efectivo demostraron ser uno de los grupos españoles a tener en cuenta, con su sonido Tarantino cañí con aires arábicos... En el escenario más freak salían Wild Beasts, con su petardeo de luxe, y sus peculiares voces consiguieron ser efectivos y de calidad. El ruido llego de manos de Sleigh Bells, con los temas pregrabados y con un guitarra, el show de los de Broklyn fue un poco quiero y no puedo. Una yonky borde que no hacia gracia, según mis compañías, quiero hacer punk y con lo fácil que es, me cuesta según yo. Para nosotros la noche terminaba con Delorean, alabados en medio mundo y con toda la prensa a su favor, no fueron capaces de despertar en mi el más mínimo interés, y con cinco temas tuve suficiente para decidir que era la hora de ir a dormir.

Viernes 28/5/2010
Ya lo habíamos visto anteriormente en directo, y nos enamoró, empezar la jornada con Owen Pallet era empezar con buen pié. Una persona un violín y varios pedales... y os aseguro que hace que sus temas sean enormes, sensibles y delicadamente pop, aunque hay mucha clásica. Después Holywater sonaron de puta madre, nada nuevo, power pop nacional pero de muy buena calidad. The New Pornographers, con perdón, son un truñaco... me explico, son buenos, pero no me gustan, lo siento. Un concierto esperadísimo era el de Junip, o lo que es lo mismo, Jose González con banda. Son buenísimos, tremendos... algo monótonos, pero es una monotonía necesaria. Lástima que Jose González suene más inmenso en solitario que con banda. La gran joya del festival fue el show que ofrecieron Standstill en el auditorio. Un show llamado Room con las canciones de su ultimo disco. He de reconocer que fue mi reencuentro con un grupo que me costaba aceptar que fueran tan buenos. Pero nois! he de reconocer que fue una experiencia muy gratificante y que salimos de allí con el buen rollo de haber visto algo único. Con Cold Cave la cosa se ponía seria, oscuridad y sintetizadores a tope para un techno pop retro. No fueron tan ruidosos como pensaba y se dejaron bailar. Pero para bailar la sesión de Major Lazer, con su disco móvil, sus go go’s su Mc. y un repertorio intenso para pasarlo a lo fiesta mayor. Fiesta de la espuma! Pero una jornada que había empezado tan bien la hundió en la miseria los modernitos Yeasayer. Que rabia! el disco me gusta y tiene temas que me han enganchado mucho últimamente, pero el directo es soso, soso ... no tienen la más mínima gracia... que pena.

Sábado 29/5/2010
Estresante inicio el del sábado. Florence + The Machine ofreció uno de los mejores conciertos del festival, con un rictus angelical y un traje de hada, la voz del primavera se escuchó en todos los rincones del festival. Al final perdió el rictus, se tronchaba y disfrutaba de su concierto, y eso se agradece... brutal. Corriendo para el Auditori a ver un show especial para conmemorar el 30 aniversario del disco La Leyenda del Tiempo de Camarón. Un concierto correcto, bueno, pero... sigue sonando más moderno ese disco que cualquier concierto de flamenco hoy en día. La saturación de conciertos hizo que llegáramos muy tarde a Matt and Kim, seguro que fue un conciertazo y a la hora de Za! habia que mear, comer y beber. Vistos tres temas de Pet Shop Boys, suficiente para darnos cuenta de que siguen sin decirnos nada. Con las virtudes etílicas en marcha The Almighty Defenders salieron al escenario a disfrutar la borrachera. Estos tíos molan mucho, una locura de misa con soul tronado y rock-garage. Para terminar Orbital, nada nuevo... a bailar!

El domingo, con las espaldas castigadas, era imprescindible ir a ver El Petit de Cal Eril en el Apolo. Porque somos muy fans, porque son muy buenos y porque demostraron que son mejores que los Pet Shop Boys. Las ganas de hacerlo bien, los llevará muy lejos.

dissabte, 22 de maig del 2010

Eramos pocos y...

Este 2010 no está siendo demasiado prolífico en grandes discos, al menos en mi opinión. De este modo, lo nuevo de Nneka, titulado "Concrete Jungle" es un asqueroso refrito de sus tres discos anteriores (y eso que el de 2009 ya era precisamente eso, una especie de disco de versiones de si misma. Parecía insuperable, pero Nneka no tiene límite, y ha conseguido caer aun más bajo, versionando sus propias versiones de versiones de sus canciones. Juan Palomo, wellcome home). Por otra parte, los Them Crooked Vultures, que aquí ya hemos comentado hace unos meses, ofrecían un disco que parecía genial, pero que era solo envoltorio. Hasta Alela Diane, la marabillosa esperanza del folk americano, se acordaba de todos sus muertos con una pobre aportación, a caballo entre el jazz y el gazpacho leganes que estaba más cerca de lo predecible que del placer.

En una palabra, que el año no está siendo especialmente intenso en aportaciones. Evidentemente, mi juicio personal es intrasferible, y otros pensarán de forma distinta (dios mediante). Los únicos buenos discos de este año han sido para mi descubrimientos tardíos de 2009 (Regina Spektor, Sharon Jones & the Dap kings -quizás la excepción de la regla-, Tenacious-D). Y a ellos hay que añadir algun disco todavía no digerido que podría salvarme el verano, pero en los que no quiero poner grandes ilusiones, como el de Sophia Zelmani. La crisis, amigos, que todo lo pudre, ha llegado también a las mentes de muchos creadores.

Ahora bien, cuando tuve noticia, hace un mes, del nuevo plástico de la Mala, me senté impaciente en mi memoria musical para ir salivando adecuadamente. Debo confesar, sin embargo, que mi idilio con la Rodríguez es de dificil acepción. Esto es, que sus discos, salvando el Alevosia, me costaron unos dias. Pero con todo, a pesar de no saber por que, no podía dejar de seguir escuchando los Lujo Iberico o Malamarismo, hasta que ya no había manera de sacarlos de la cabeza. Era entonces cuando estaba en la linea que da mas miedo, cuando sabía que sin reputación no hay respeto, conozco esta zona, esta mona no se anda por las ramas y el minuto marcado por la Mala se volvía universal, eterno. Ella era LA música. Grandes sensaciones de gente apelotonada, de metro, de ciudad, de amistad y recuerdo, grandes ilusiones de futuro, erotismo sin concierto. La Mala me encanta.
Pero claro, cuando todo va mal, alguien como la Mala debería poder poner las cosas en un rumbo mejor. Aunque las ecuaciones en la música no funcionan, su disco "Dirty Bailarina" podría haber sido un nuevo coletazo de hip-hop, de poesía urbana. Esta mañana he empezado, pues, su religiosa atención, y me ha dado muy Mala espina la primera canción, con un estribillo tipo "sigo estando en la linea que da más miedo". Me he atemorizado, igual que cuando uno piensa en Avatar 2 o en Rocky 5. Sigo estando en donde? Malo, Mala, malo. La cosa, a lo largo del disco, no empeora, pero tampoco va a mejor. Y entendámonos desde ya: No es un mal disco. Simplemente, es un disco más. De ahí, a menos hay muy poca diferencia, tan sólo un cambio de signo.
Trabajado, musicalmente muy completo, y con la mala poniendo vocecillas y currandose unos tonos muy melódicos y unas letras que quieren luchar, pero que son de parada de feria, de mitin, de propaganda electoral.
Donde quedo la maldad de la Mala? Su poesía ha muerto entre las ostias de la creatividad. La crisis, amigos, que baja la inflacción de las respuestas, y crea monstruos de jazzismos y tonalidad.
Pues eso, que el disco se lo podía haber ahorrado, y en un año como este, más.

Eramos pocos, y pario la Mala.
Poco más nos queda por salvar.

dimecres, 12 de maig del 2010

dimarts, 4 de maig del 2010

BSO

Las bandas sonoras son una especie de música clásica de nuestro tiempo. Ahora, la gente, en vez de cantar la novena de beethoven o de sentir la inspiración de Mendelson o Mahler, se siente impelida y conmovida con las tonadas de John Williams o Ennio Morricone.
Así, estas melódicas composiciones, que llegan a tener algo de simbólico, representando tanto las películas a las que pertenecen como las ideas contenidas en la misma (p. ej: Superman, Star Wars, El bueno, el feo, el malo, Conan, Braveheart, el Piano...) son, a su vez, una especie de señales inequívocas de nuestro tiempo.



Quien no ha sentido un momento de emoción con la música del Gabriel's Oboe de "La Misión"?
Ahora que hasta Metallica toca la Marcha Imperial de Star Wars en concierto, o que Slash se atreve con una versión eléctrica de El Padrino, parece el mejor momento para recordar un género extraño, el de las BSO's, peligroso y profundo, que suele causar verdaderos problemas psíquicos entre cuantos lo cultivan.
Estan fatal, pero quién no?

dilluns, 26 d’abril del 2010

Dislepcia en Concert 24 de Abril de 2010



Pa disfrutar!

dimarts, 20 d’abril del 2010

Una Odisea Musical

Estoy acostumbrado a escuchar música cada día. Ya sabeis, la rutina diaria. Para mi, es una parte más de la cotidianidad. No suelo vivir en silencio.
Sin embargo, en ocasiones, fuera de casa o de tu entorno habitual, te encuentras en alguna situación en la cual esa rutina se rompe, y no tienes acceso a los mismos mecanismos técnicos, y por lo tanto, no puedes, digamos, escuchar la música como haces habitualmente, o simplemente, no tienes modo de poner tus canciones o de oir tus discos.

Extrañamente, vengo notando un proceso mental automático de respuesta a este tipo de situaciones anómalas. Cuando paso unos días sin escuchar música, mi cerebro rastrea en el fondo de su memoria y, de pronto, me encuentro a mi mismo entonando alguna melodía, alguna cancioncilla, tarareando aquel ritmillo o con un estribillo pegado a la lengua. Entonces, se produce un marabilloso resultado interior, por el que vuelven a mi todas las canciones que mi cabeza asocia directamente con los acontecimientos que vivo. Al principio empieza siendo sólo un recuerdo de alguna tonadilla, pero pronto, si el periodo de "ruptura de rutina" se mantiene, la memoria selecciona una serie de canciones, que no es para nada azarosa, sino que, según creo, está absolutamente controlada por el inconsciente, lo que le da un valor sensacional a las canciones que recuerdas de pronto sin saber por qué.

He estado en Oxford los últimos 14 días. Y a pesar de tener el portatil, debo deciros que la mayor parte del tiempo no podía escuchar nada (problemas informáticos), lo que me llevó, sin querer, a encontrarme paseando por la calle con alguna canción en los labios, y preguntándome a santo de qué recordar aquella canción en aquellos momentos.
He hecho una lista con aquellas canciones, cuyo sentido se amplio gracias a la nube de ceniza del volcan de islandia (proximamente en cines).

Y he decidido compartirla con vosotros.
Aquí va lo que podríamos llamar The "Odyssey of Silence" Album. Adjunto explicaciones.

01 AEROSMITH - Back in the Saddle
Esta es una canción que canto habitualmente, y el hecho de volver a Oxford, después de tres años, debió ser la razón de pensar en ella (I'm Back). Curiosamente, volví a cantarla en el accidentado y finalmente muy exitoso viaje de regreso.

02 PETER GABRIEL - Salzbury Hill
En Oxford, los estudiantes españoles solemos comprar en una especie de super muy cercano al centro y a la biblioteca llamado Salzbury. Y de pronto, yendo a por un bocata, estaba en caja cantando "my heart is going bum, bum, bum...".

03 QUEEN - Bycicle Race
Supongo que el hecho de ver a tanta gente para aquí y para allá todo el día en bici me hizo pensar en ella, y en los viajes de casa a la biblio iba tarareando, al lado del carril bicing, aquello de "I want to ride my bycicle, I want to ride my bike..."


04 THE DISLÈPCIA - Lleons Marins
Claro, no podía dejar de pensar en la Siberia, mar endins, i en els esquimals, que son un poc animals. I els hi parlava als espanyols d'allà, que no entenien res, de com es fa la gelatina cerebral, pero no hi havia manera.



05 RONDELLUS - Funambulus Domesticus
Nada más llegar a Oxford, conocí a alguien genial. Javier y yo hicimos buenas migas desde el principio, cuando el primer dia fuimos todos los españoles a comer (por decir algo), y hablando le comenté que unos payos habían hecho un tributo de Black Sabbath en música sacra y latín. He tenido esta canción en la cabeza desde aquél día.
Como no es conocida, os la pongo aquí.


Para quien quiera escuchar la versión original de Sabbath, aquí la tienen (sólo se reconoce por la entonación de las letras!)



06 SHARON JONES & THE DAP KINGS - Better Things to do
Esta canción sí que la escuché, y unas cuantas veces. El domingo no abre la biblioteca, y pude leer el periódico, y en El Pais hablaban de una gente que eran como una fusión de Tina Turner, Aretha Franklin y James Brown. Yo me dije que vaya fantasmada. Pero es verdad que Sharon Jones y sus Kings se acercan. Me pasé el domingo aquél escribiendo como un loco y escuchando su disco.
Como no es conocida, os la pongo aquí, porque creo que os encantará.



07 TENACIOUS-D - Tribute
No pregunteis por qué, pero entre cerveza y cerveza en la noche del sábado en los Pubs típicos de Inglaterra, salió a relucir esta canción. Es la canción oficial de mi estancia en Oxford, esta vez. Javi me la mandó, y luego me puso el video de Youtube, que es genial absolutamente. Y yo ahora me acuerdo de lo que nos hemos reido estos días, a pesar de todo.
Os la dejo aquí para que la escucheis sin parar. La he venido cantando desde Londres hasta Perpignan.



08 ERIC CLAPTON - Bad Love
Suelo cantar esta canción cuando las cosas no van del todo mal, pero tampoco van bien del todo. Y claro, el sábado me encontré a mi mismo cantándola, y pensando...


09 MONTY PYTHON - Looking at the Bright side of life
Bueno, pues estoy seguro que todos conoceis a Matías, hijo de Deuteronomo, cuya mujer tiene mucha mano con la cocina, y hace un Bacalao digno del mismísimo Jeová.
Pues claro, de aquí que, al mal tiempo buena cara, y por ello, siempre hay que mirar el lado bueno de la vida.


10 Hotel California (The Eagles)
Cómo no, esta es una incorporación a posteriori. Escuché esta canción en Convivos, donde los españoles vamos a reunirnos para el café de las 2. Y creo que fue justo el jueves, cuando de pronto, como en la canción, me di cuenta de que no podía salir de allí. Estaba en el Hotel California, y los días iban pasando, y pasando, y pasando.

dilluns, 29 de març del 2010

Bendita sorpresa!

Ahir vaig decidir canviar el repertori de k7’s del cotxe. I com que fa com uns 10 anys que no tinc cap k7 nou, els tinc tots sobadíssims. Però ahir va ser un dia especial! I és que d’entre els k7’s que tenia en una caixa va aparèixer una cinta que feia molt però que molt de temps que no escoltava: un recopilatori de cançons d’Agua Bendita.
Quin grup aquell! Possiblement forma part de la Banda sonora de molts adolescents dels anys 90. A mi em porten molts records de les primeres festes que ens pegàvem amb en Jordi i el Toni... Quina troballa i quins records més entranyables!!

dijous, 18 de març del 2010

lleons marins

No és un lleó, però són uns autèntics animals quan agafen una guitarra.
La questió és que mentre practicava la de lleons marins i els hi falten proteïnes, m'he pres un respir i he començat a putinejar el youtube i clar... volia veure com s'ho fan els grans. Tres mmaneres de ser genial: Eric clapton Vs Rolling Vs Robert johnson!!





dilluns, 8 de març del 2010

dijous, 4 de març del 2010

Un dia cualquiera

Los días son siempre cuestión de tiempo, es decir, vienen y se van. Pero en el último mes, debo reconocer con cierto gozo que, a pesar de los elementos habituales (el tren, el metro, el café, el trabajo, la comida, las conversaciones sobre LOST, la cena, los libros, los capítulos de las series, los besos a mi princesa, los paseos de la gata, más libros, el tren de vuelta, más metros, la leche mezclando el café...), un nuevo concepto se ha sumado a mi rutina. Se llama Regina Spektor, y dicen que canta.

En la búsqueda cotidiana de la música del segundero, sin haberlo pretendido, he encontrado un precioso sustento melódico. Se llama Regina Spektor, sí, y a veces me siento ridículo escuchando una música tan sencilla, tan adolescente, tan televisiva, pero por alguna causa infinitamente secreta, me encanta, y no puedo evitar volver a sus canciones, que me recuerdan a todo cuanto he conocido alguna vez, a todo cuanto se. Si, se me humedecen los labios, los ojos se sienten vivos, curioseo con su música los rostros de los desconocidos y murmuro aquel "blue veins, blue lips..." y me siento como si fuese protagonista de un anuncio. Entonces miro alrededor, y si, soy mi propio anuncio, soy mi tiempo, esta es mi tierra. Estoy aquí. Y ella canta para mi.



dilluns, 1 de març del 2010

ExtOZZYado

Sí, lo confieso. Desde hace dos semanas, mi vida musical se reduce sencilla y llanamente a escuchar a Regina Spector de vez en cuando y, por otra parte, pasarme el día y las horas enganchadísimo a la discografía completa de Ozzy Osbourne.

Lo sé. Muchos conoceis a Ozzy por su típica imagen de heavy trasnochado, de extraño apéndice cultural de los 80 que, por razones que no alcanzan a la ciencia humana, todavía mantiene su aura de cutrecosa. Bien, o le conoceis por esto o porque en algún momento tuvisteis la mala suerte de sufrir en ojos propios el vergüencismo ajeno al ver el reality sobre su familia, The Osbornes. Incluso, aún peor, cabe una última posibilidad: que le conozcais a causa de su hija, Kelly Osborne, personajillo del tres al cuarto que se pasea por las galas inglesas con cierto halo de fama. Es, como si dijésemos, la versión de serie B de Enrique Iglesias.

Vale, soy consciente de ello... Por qué, sin embargo, sigo enganchadísimo a TODA la discografía de este duendecillo patético? Si, es cierto, los dos últimos discos son flojos, pero el resto, oh, amigos, son gloria absoluta. Un ejemplo: Es el único músico del que tengo TODA su discografía (o casi) en CDs originales de la edición de coleccionista. Lo sé. Me levanto de mi mullido lecho en las horas de la rosada alborada y, dios, me encuentro a mi mismo tarareando como un idiota el repertorio habitual de este abuelo del heavy metal. Estoy absoluta e irremediablemente enfermo.

Y si existe una palabra que pueda definir a OZzy, probablemente sea también la de enfermo. Pero claro, hay alguna más que podemos manejar: especialmente, la de Siniestro.
Y a raíz de tan complejo razonamiento, he llegado a una inusual conclusión: Desprecio el siniestrismo gestado con rimel y vocecillas susurrantes, ya no respeto la tiniebla ochentera de los románticos (del XIX) venidos a menos.
Por ello, tras mucho pensar, recupero a este OZZY genial, pobre idiota de los medios, pero absolutísimo genio, influencia misma del Metal hecho dinero.
Ahora resultará que claro, que Ozzy siempre fue comercial. Y quién no? Y también que su música no es Metal, sino otra cosa más complicada. Si, amigos, aparte de haber creado el Doom (un género complejo del heavy, pa que nos entendamos, el padre del Trash de Metallica), Ozzy debe ser considerado el único, inimitable, insufrible, insano señor de lo tenebroso.



Pero, eso sí, de lo tenebroso guay.



Muera el Thriller.
Muera Robert Smith, el usurpador.
Muera el sombrerero loco.
Muera Nosferatu.





Estoy completamente ExtOZZYado!!!!

dilluns, 1 de febrer del 2010

La teoría del pollo: Them Crooked Vultures

Ahora resultará que todo cuanto he escuchado en mi vida se reduce a una extraña combinación secuenciada y por lo tanto perfectamente seriable de notas y acordes que, en la medida correcta, puede ser reproducida, como con una fórmula científica, y que nada de lo que parece genial es en el fondo más que una reiteración correcta de sonidos derivados que se resuelven, como en el futbol, a grandes patadones, para dar lugar a melodías sorprendentemente familiares.

Sí, señores, Them Crooked Vultures suenan a pollo. Y no lo digo porque su nombre haga referencia a unos buites encorvados (crooked vultures), sino porque la primera (y casi la única) sensación que transmiten estos genios relativos es la de la familiaridad. Y claro, a partir de entonces, yo diría, juegan en casa. Uno padece ante su música la sensación de un deja-vu sonoro poco habitual. Diría que yo ya he escuchado esto.

Pero no, es la primera vez que Mr. Dave Grohl (batería de Nirvana), el grande (GRANDE) John Paul Jones (multimusiquista de Led Zeppelin) y otro tío que no se si me importa mucho aunque lo hace bastante bien (James Homme, de algun grupo que, dios pueda perdonarme, no conozco ni pretendo) se reunen para darle al metrónomo. Pero claro, el sonidillo que se sacan de la manga huele a pollo. Al de siempre, vamos. Es decir, que ahora te crees que estas escuchando momentos zepp (es lo que mejor he detectado, maldita sea mi alma), ahora suenan como si los Cream de Clapton hubiesen decidido volver a la vida con su mejor repertorio, ahora parecen unos tíos guays a lo Red Hot y te sientes que los 90 no fueron tan malos, luego resulta que se sacan un riff de los que activan las pupilas gustativas, después se te van por la banda con un pequeño inserto a lo Goran Bregovich... Dios, pero qué pasa con estos tíos? Es que no queda nada sagrado?

Scumbag Blues

Bien, pues, los Them Crooked Vultures son buenos, muy buenos. Pero les falta chispa. Es decir, son tan familiares que se dejan demasiados minutos de canción en el vinilo, y se pasan de guapos, la verdad. Cada canción es genial durante casi 2 minutos (se salvan un par, como la "Creamera" Scumbag Blues - el blues de la bolsa de basura, si es que hasta en eso se salen...- o Reptiles, un poco demasiado Zeppelin, aunque claro, hay opiniones diversas y de setas está lleno el bosque).

Pero no sé si dicen nada propio. No tengo todavía claro si aguanto este disco interminable que me recuerda que la música que me enloquece ya no se hace, y estos tíos hacen arqueología y la sacan de la tierra, toda llena de manchas, medio rota, pero no la crean nueva, no me cuentan nada nuevo, y todo me sabe igual.
Al final, claro está, todo se resuelve con la teoría del pollo: hay tantas cosas que saben a pollo que como puedes llegar a saber que el pollo está bueno?

dilluns, 18 de gener del 2010

Darwin tenía razón...

El hombre proviene del mono...

dijous, 14 de gener del 2010

The Wonders

Us enrecordeu de The Wonders? Si, home, aquella pel·lícula de Tom Hanks en la que un "conjunto moderno" (com diria Kiko Veneno) arriba a fer-se famós amb una cançó de moda, però després es desfá i mai més ningú no sap res de nou sobre ells.



Doncs be, us proposem un pseudo-joc:
Quins grups d'aquesta mena podeu recordar? Grups que només hagin tingut un éxit, i després hagin passat a formar part de la memòria col·lectiva, les recopilacions de pasqua i nadal i les converses frikies dels vostres avantpassats i descendents.


Com per exemple, Four Non-Blondes - What's Up?

dissabte, 9 de gener del 2010

Alela in Wonderland

Que Bob Dylan no ha muerto es, por suerte, una evidencia. Que, pese a ello, y a la genialidad del maestro incombustible e irreverente, su lugar en la música necesita un reemplazo es, no obstante, una esperanza. Durante 2008 y parte de 2009, Alela Diane fue para mi la materialización de esa esperanza.


No puedo decir ahora por qué extrañas circunstancias, sin haber oido nunca su nombre, me bajé, de dios sabe donde, su disco de 2006. La cosa debió ser hacia principios de 2008, quizás finales del anterior. Lo cierto es que, no importa el cómo, el album titulado "The Pirat's Gospel" me dejó pálido, sediento, sus melodías eran como el agua del pleno desierto. Una limosna a un pobre, vamos. Y la clave de esta emoción era no ya la voz o las letras de Alela, sino la absoluta sencillez de su música, plenamente pura, casi tan transparente como la del Freewheelin'. Casi. En algún lugar web llegué a leer que era una pena que Johnny Cash estuviese muerto, porque no podría cantar la canción "The Rifle" que Alela parecía haber compuesto para la voz intima y pronunciada de aquél.


Los cortes de inicio del disco se me clavaron como piedras del camino de la vida en cada uno de los cinco sentidos. Me recuerdo durante un año como 2008 llegando a casa de cualquier parte para, en la noche, esconder mi sociabilidad y arroparme con "My Third Feet" o "Foreign Tongue", recubriendo el alma con solitarios acordes de Gin-Tonic (amb pomada mallorquina) y sintiendo la vida pasar. Muchos fueron entonces los que coronaron a Alela Diane como la heredera de los grandes del Folk [americano, claro], la nueva esperanza de un género dificil y austero, pero necesario y rico como pocos.


Y debió ser, entonces, que Alela atravesó la madriguera de conejo. Supongo que el éxito debió suponer su propio "País de las marabillas". No nos equivoquemos: me alegro. Me gusta ver el buen trabajo recompensado por las mieles del triunfo. Pero algo se debió romper en el ecosistema melancólico de la esperanza folk, porque su nuevo disco, titulado "To Be Still" y con fecha de 2009, es una especie de mirada hacia Alela, pero esta vez la perspectiva tiene lugar a través del espejo. Es decir, que la música de Alela en esta nueva aventura parece la misma que aquella que encandilaba a las bestias y a las sirenas. Y no se puede negar, los dos primeros tracks son puramente propios del estilo que imperaba ya en el album anterior. Pero desde el principio también puede apreciar uno que Alela ha dejado de ser un obrero del folk para convertirse en una especie de orfebre, y que su música está más trabajada, con una mejor producción, con más instrumentos alrededor de la base sencilla que era la marca de la casa en el "The Pirat's Gospel".



De hecho, incluso la voz de Alela suena diferente. Por momentos pienso, cuando escucho este nuevo "To Be Still" si no habrán querido hacer de ella una nueva Alanis Morrissette, con aquel timbre tan característico, tan especial que, diría, Alela puede también obtener pero no para reivindicar, sino para admirar la vida teniendo lugar a nuestro alrededor. Y su estilo sigue presente, sí, en este nuevo disco, especialmente en la canción "White as Diamonds", pero ha sido enmascarado por violoncelos y segundas voces que no hacen sino esconder la verdadera belleza de aquello que no necesita de adornos para ser precioso y genial. En el paso a través del espejo, Alela ha perdido su sencillez, o quizás la música, entendida como negocio, se la ha robado.
Con todo, no crean, el disco no está mal. Habría mejorado si hubiese sido editado en formato cassette o lp, donde existían las dos caras de los discos, ya que la primera parte de este album es aproximadamente buena, pero la segunda no tiene ningún tipo de sentido o gancho, se repite más que la empanada de mi madre, aunque sin el notorio placer de ésta. Algo se ha roto más allá del espejo y de la canción #Take us back, que ya en su título parece avisar de lo que vendrá despues: la nada absoluta.


Apreciando este nuevo trabajo de Alela Diane me he llegado a preguntar si no estaré haciendo lo mismo que los críticos con Dylan en su momento de cambio de estilo, del Folk a otra cosa diferente. Y me preocupa pensar en ello, ya que supondría decir, entre otras cosas, o que me he hecho viejo, o que no puedo, como otrora, entender cuanto pasa en Wonderland, que ya no puedo cruzar el espejo. Para alivio propio, ante tales incertidumbres, escucho de golpe la segunda parte de este disco que se esconde infame de la propia Alela, y entonces recuerdo que Dylan nunca pacto con la reina de corazones.