dilluns, 31 de maig del 2010

Primavera Sound 2010



Lo más difícil de organizar un festival, es acertar el tamaño. Saber lo que puedes ofrecer y como responderá la gente. Que un festival de música cumpla diez años es motivo de celebración. Vale, el precio que se tiene que pagar es la maldita “internacionalización”, que tanto gusta a Barcelona. Pero, en el fondo eso sólo quiere decir que tienes que compartir tu ocio con los guiris, y ya nos vamos acostumbrado. Debates a parte, el Primavera Sound es un buen festival, o como me gusta decir, es una buena muestra de música, una feria dónde buscar, disfrutar, descubrir y dejarse llevar por un criterio que ha marcado una generación. Sin más rollo, voy a los conciertos.


Jueves 27/5/2010
Empezar con The Fall, no es la mejor idea, pero sirve de banda sonora perfecta para ir sacando tikets, encontrarse con la gente de cada año, estirarse en el césped (mierda, este año estaba seco) y empezar a comparar todo con las ediciones anteriores. (el año pasado...). The Fall pasó, ni más ni menos, como tenía que ser. La emoción empezaba cuando The XX salió al escenario, con unas condiciones meteorológicas perfectas para su música. Con un cielo negro, y cuatro gotas los niñatos de moda tocaron concentradísimos todos los temas de su increíble primer disco, ofreciendo un sonido esquelético con aires de grandeza en actitud... ojo con los nenes... Rápidamente a ver Pony Bravo, los sevillanos no defraudaron y con un directo bastante plano pero efectivo demostraron ser uno de los grupos españoles a tener en cuenta, con su sonido Tarantino cañí con aires arábicos... En el escenario más freak salían Wild Beasts, con su petardeo de luxe, y sus peculiares voces consiguieron ser efectivos y de calidad. El ruido llego de manos de Sleigh Bells, con los temas pregrabados y con un guitarra, el show de los de Broklyn fue un poco quiero y no puedo. Una yonky borde que no hacia gracia, según mis compañías, quiero hacer punk y con lo fácil que es, me cuesta según yo. Para nosotros la noche terminaba con Delorean, alabados en medio mundo y con toda la prensa a su favor, no fueron capaces de despertar en mi el más mínimo interés, y con cinco temas tuve suficiente para decidir que era la hora de ir a dormir.

Viernes 28/5/2010
Ya lo habíamos visto anteriormente en directo, y nos enamoró, empezar la jornada con Owen Pallet era empezar con buen pié. Una persona un violín y varios pedales... y os aseguro que hace que sus temas sean enormes, sensibles y delicadamente pop, aunque hay mucha clásica. Después Holywater sonaron de puta madre, nada nuevo, power pop nacional pero de muy buena calidad. The New Pornographers, con perdón, son un truñaco... me explico, son buenos, pero no me gustan, lo siento. Un concierto esperadísimo era el de Junip, o lo que es lo mismo, Jose González con banda. Son buenísimos, tremendos... algo monótonos, pero es una monotonía necesaria. Lástima que Jose González suene más inmenso en solitario que con banda. La gran joya del festival fue el show que ofrecieron Standstill en el auditorio. Un show llamado Room con las canciones de su ultimo disco. He de reconocer que fue mi reencuentro con un grupo que me costaba aceptar que fueran tan buenos. Pero nois! he de reconocer que fue una experiencia muy gratificante y que salimos de allí con el buen rollo de haber visto algo único. Con Cold Cave la cosa se ponía seria, oscuridad y sintetizadores a tope para un techno pop retro. No fueron tan ruidosos como pensaba y se dejaron bailar. Pero para bailar la sesión de Major Lazer, con su disco móvil, sus go go’s su Mc. y un repertorio intenso para pasarlo a lo fiesta mayor. Fiesta de la espuma! Pero una jornada que había empezado tan bien la hundió en la miseria los modernitos Yeasayer. Que rabia! el disco me gusta y tiene temas que me han enganchado mucho últimamente, pero el directo es soso, soso ... no tienen la más mínima gracia... que pena.

Sábado 29/5/2010
Estresante inicio el del sábado. Florence + The Machine ofreció uno de los mejores conciertos del festival, con un rictus angelical y un traje de hada, la voz del primavera se escuchó en todos los rincones del festival. Al final perdió el rictus, se tronchaba y disfrutaba de su concierto, y eso se agradece... brutal. Corriendo para el Auditori a ver un show especial para conmemorar el 30 aniversario del disco La Leyenda del Tiempo de Camarón. Un concierto correcto, bueno, pero... sigue sonando más moderno ese disco que cualquier concierto de flamenco hoy en día. La saturación de conciertos hizo que llegáramos muy tarde a Matt and Kim, seguro que fue un conciertazo y a la hora de Za! habia que mear, comer y beber. Vistos tres temas de Pet Shop Boys, suficiente para darnos cuenta de que siguen sin decirnos nada. Con las virtudes etílicas en marcha The Almighty Defenders salieron al escenario a disfrutar la borrachera. Estos tíos molan mucho, una locura de misa con soul tronado y rock-garage. Para terminar Orbital, nada nuevo... a bailar!

El domingo, con las espaldas castigadas, era imprescindible ir a ver El Petit de Cal Eril en el Apolo. Porque somos muy fans, porque son muy buenos y porque demostraron que son mejores que los Pet Shop Boys. Las ganas de hacerlo bien, los llevará muy lejos.

dissabte, 22 de maig del 2010

Eramos pocos y...

Este 2010 no está siendo demasiado prolífico en grandes discos, al menos en mi opinión. De este modo, lo nuevo de Nneka, titulado "Concrete Jungle" es un asqueroso refrito de sus tres discos anteriores (y eso que el de 2009 ya era precisamente eso, una especie de disco de versiones de si misma. Parecía insuperable, pero Nneka no tiene límite, y ha conseguido caer aun más bajo, versionando sus propias versiones de versiones de sus canciones. Juan Palomo, wellcome home). Por otra parte, los Them Crooked Vultures, que aquí ya hemos comentado hace unos meses, ofrecían un disco que parecía genial, pero que era solo envoltorio. Hasta Alela Diane, la marabillosa esperanza del folk americano, se acordaba de todos sus muertos con una pobre aportación, a caballo entre el jazz y el gazpacho leganes que estaba más cerca de lo predecible que del placer.

En una palabra, que el año no está siendo especialmente intenso en aportaciones. Evidentemente, mi juicio personal es intrasferible, y otros pensarán de forma distinta (dios mediante). Los únicos buenos discos de este año han sido para mi descubrimientos tardíos de 2009 (Regina Spektor, Sharon Jones & the Dap kings -quizás la excepción de la regla-, Tenacious-D). Y a ellos hay que añadir algun disco todavía no digerido que podría salvarme el verano, pero en los que no quiero poner grandes ilusiones, como el de Sophia Zelmani. La crisis, amigos, que todo lo pudre, ha llegado también a las mentes de muchos creadores.

Ahora bien, cuando tuve noticia, hace un mes, del nuevo plástico de la Mala, me senté impaciente en mi memoria musical para ir salivando adecuadamente. Debo confesar, sin embargo, que mi idilio con la Rodríguez es de dificil acepción. Esto es, que sus discos, salvando el Alevosia, me costaron unos dias. Pero con todo, a pesar de no saber por que, no podía dejar de seguir escuchando los Lujo Iberico o Malamarismo, hasta que ya no había manera de sacarlos de la cabeza. Era entonces cuando estaba en la linea que da mas miedo, cuando sabía que sin reputación no hay respeto, conozco esta zona, esta mona no se anda por las ramas y el minuto marcado por la Mala se volvía universal, eterno. Ella era LA música. Grandes sensaciones de gente apelotonada, de metro, de ciudad, de amistad y recuerdo, grandes ilusiones de futuro, erotismo sin concierto. La Mala me encanta.
Pero claro, cuando todo va mal, alguien como la Mala debería poder poner las cosas en un rumbo mejor. Aunque las ecuaciones en la música no funcionan, su disco "Dirty Bailarina" podría haber sido un nuevo coletazo de hip-hop, de poesía urbana. Esta mañana he empezado, pues, su religiosa atención, y me ha dado muy Mala espina la primera canción, con un estribillo tipo "sigo estando en la linea que da más miedo". Me he atemorizado, igual que cuando uno piensa en Avatar 2 o en Rocky 5. Sigo estando en donde? Malo, Mala, malo. La cosa, a lo largo del disco, no empeora, pero tampoco va a mejor. Y entendámonos desde ya: No es un mal disco. Simplemente, es un disco más. De ahí, a menos hay muy poca diferencia, tan sólo un cambio de signo.
Trabajado, musicalmente muy completo, y con la mala poniendo vocecillas y currandose unos tonos muy melódicos y unas letras que quieren luchar, pero que son de parada de feria, de mitin, de propaganda electoral.
Donde quedo la maldad de la Mala? Su poesía ha muerto entre las ostias de la creatividad. La crisis, amigos, que baja la inflacción de las respuestas, y crea monstruos de jazzismos y tonalidad.
Pues eso, que el disco se lo podía haber ahorrado, y en un año como este, más.

Eramos pocos, y pario la Mala.
Poco más nos queda por salvar.

dimecres, 12 de maig del 2010

dimarts, 4 de maig del 2010

BSO

Las bandas sonoras son una especie de música clásica de nuestro tiempo. Ahora, la gente, en vez de cantar la novena de beethoven o de sentir la inspiración de Mendelson o Mahler, se siente impelida y conmovida con las tonadas de John Williams o Ennio Morricone.
Así, estas melódicas composiciones, que llegan a tener algo de simbólico, representando tanto las películas a las que pertenecen como las ideas contenidas en la misma (p. ej: Superman, Star Wars, El bueno, el feo, el malo, Conan, Braveheart, el Piano...) son, a su vez, una especie de señales inequívocas de nuestro tiempo.



Quien no ha sentido un momento de emoción con la música del Gabriel's Oboe de "La Misión"?
Ahora que hasta Metallica toca la Marcha Imperial de Star Wars en concierto, o que Slash se atreve con una versión eléctrica de El Padrino, parece el mejor momento para recordar un género extraño, el de las BSO's, peligroso y profundo, que suele causar verdaderos problemas psíquicos entre cuantos lo cultivan.
Estan fatal, pero quién no?