dissabte, 11 de desembre de 2010

De compras

Hoy he ido a comprar música, algo que antes hacía como un loco y ahora de manera muy puntual. Tenía un buen motivo, o mejor dicho, dos. Por una parte comprarme el nuevo disco de El Petit de Cal Eril “Vol i Dol” (Bankrobber, 2010). Me cuesta hacer una crítica de este nuevo álbum, porque todo lo que me hace sentir está en aquel camino perdido entre el corazón y el cerebro. Diré que me gusta, y me arriesgaré si lo sobre-valoro excesivamente, realmente bueno. Han conseguido un sonido entre propio y no, entre lo sofisticado y lo cutre… no se, escuchar “Cau la Neu” o “Poca Pena”, para entender lo que os digo.



Por otra parte, una banda sonora publicada recientemente ha hecho que me gaste los cuartos esta tarde de sabadete. Estoy hablando de la BSO de la nueva película de Disney, TRON Legacy. La banda sonora es de Daft Punk, y uno que es un poco friki de esta gente, pues no se ha podido estar. Es acojonante nenes, la mezcla del sonido del dúo francés con la London Symphony Orchestra y todo aquello que conecta al grupo electrónico con este film, hacen de ella una magna obra de arte.




Para terminar me he pasado por CDDROME, una tienda por la que me he dejado aconsejar desde siempre, y me he fijado en la lista de discos preferidos que siempre cuelga en una de las paredes del local. Me ha sorprendido ver que el primer puesto de la lisa era para
The Roots “How I Got Over” (Island Def Jam, 2010). Tratándose de una tienda como esta (tienda popis i guais por excelencia) he tenido que preguntar si se trataba efectivamente del nuevo álbum de esa gente que mezcla el hip hop con el jazz-funk con un saber hacer de cojones. Y va el tío y me dice que si. Pues compro. Era un buen momento para descubrir a fondo un grupo del que me habían hablado mucho, y muy bien. Y joder, realmente es muy bueno.

Nota: Acabo de caer del por que tienen esa posición privilegiada en CDDROME. Últimamente han colaborado con ellos gente guais del indie-folk americano, de hecho en este nuevo disco aparecen Monsters of Folk. Ya decía yo…


dijous, 11 de novembre de 2010

O meu pais, Luar na lubre

Amb cançons com aquesta sobren les paraules, però val molt la pena remenar entre el repertori d'aquesta gent i fer torballes com aquesta.

Que son bos!

dimarts, 28 de setembre de 2010

dilluns, 13 de setembre de 2010

Cosas que deberíamos saber



Siempre es bueno redescubrir a un grupo ya consagrado. Esto me ha pasado durante los pocos días que llevamos de septiembre: he descubierto Eels (perdónenme sus fans). Pero durante estos días se produce un alineamiento de circunstancias que hacen imposible no escuchar algo de Eels, y más concretamente de su peculiar, y tocado por la gracia de la música, líder Mark Oliver Everett. Además, para sorpresa mía, estas circunstancias se han dado de manera totalmente involuntaria.


Os cuento:
Al volver al trabajo una compañera, y sin embargo estimada amiga, que llamaremos Sara, me dijo: -He llegit un llibre i he pensat en tu, es boníssim. Me comentó que era la biografía del líder de Eels. Y le dije que los tenía oídos y recordaba la curiosa portada de su primer disco, pero que nunca había escuchado nada a conciencia. Al día siguiente me prestó el libro “Cosas que los nietos deberían saber”. Pensé que era un buen momento para ir a comprar todos sus discos y ponerlos de fondo durante la lectura, pero preferí descargarlos que es más barato... Todavía no me había descargado ni un solo disco cuando ya tenía leído medio libro. Es sencillamente genial, una autobiografía honesta y llena de cosas chungas y alguna iluminación tenue. En el libro Mark Oliver Everett, también llamado Mr.E, cuenta su atormentada vida, entre traumas familiares, muertes cercanas, frustración con discográficas y la farándula y mucha creación y sensibilidad artística.

Un músico sin más, o mejor dicho sin menos, porque Mr. E demuestra que vivir de la música y mantener una coherencia, es un esfuerzo constante. Una lucha entre todo el material sensible que acumulamos durante toda nuestra vida. Otros puntos de vista del libro los podréis leer en cualquier crítica del libro, en la faja o en el Rockdelux de este mes, sería repetir, y no me gusta.

Las circunstancias también quisieron que en la parte final del libro pudiera escuchar algo de su música, y coincidió que el disco que estaba escuchando respondía al momento del libro, momento en el cual habla de “Blinking Lights And Other Revelations”, un doble disco que me tiene absorbido, y que ya en la introducción del libro es el album recomendado para la lectura de esta obra. Es disco es grande, luminoso y lleno de intimidad, y por lo que he podido escuchar, es de los menos experimentales. Las circunstancias también han hecho que se publique un nuevo trabajo discográfico "Tomorrow Morning".
Un buen comienzo.

diumenge, 22 d’agost de 2010

Yihad musical



Esta noche miraba uno de aquellos documentales sin personalidad que hacen últimamente en el Sputnik (programa de actualidad musical y documentales que ha educado una gran masa de gente en Catalunya durante las dos últimas décadas). Evidentemente, el documental era sobre la música que se hacía antes, y más concretamente durante los 80. Hablaban del post-punk y de la new wave alemana, y el documental giraba entorno a grandes grupos como The Clash, Sex Pistols, Gang Of Four, Devo o DAF, y de como había degenerado todo el mensaje y fondo de aquella cultura/movimiento.

Cuando acabó el documental me puse a pensar en la década que estamos a punto de pasar, o que ya hemos pasado... en fin: lo que ha dado de sí la música desde el 2000 hasta hoy. A nivel personal, pienso que ha ido bien: mucha música, muchos grupos y mucha calidad, el problema es encontrar lo bueno. Pero como para hacer un documental de la década? No se... los 90 aún tenían el brit pop, la electrónica para masas... Pero, que podemos destacar de esta década, que no sea el camino musical que cada uno ha elegido? Una especie de Yihad musical.

Hace poco discutía con un amigo sobre la música actual, y no sabía que contestarle. Una persona que habrá comprado 10 cds en toda su vida y habrá ido a 1 concierto, que le da lo mismo tragarse todo el día una radio-fórmula, me decía que ya no hay grupos como los de antes, que llenaran estadios y que enloquecieran a la gente. Que le nombrara algún grupo actual que consiguiera hacer como los Beatles... Yo no podía decir nada porque antes le tenía que hacer ver lo que ha significado la música para las distintas generaciones, es diferente. Que las revoluciones y el cambiar el mundo han funcionado más bien poco, pero que las ganas de hacer música siguen más vivas que nunca.
Con esto solo quiero hacer ver lo difícil que será, en el futuro, hacer un documental de lo que significó musicalmente la primera década del 2000. De tal manera, queda en evidencia el modelo de documental musical al cual nos tienen acostumbrados los medios. Pues algo tendrá que cambiar para explicar con claridad el valor de la música en los diez últimos años. Personalmente defiendo el valor personal en lo que escucha cada uno, y en los sacrificios que se tienen que hacer. En esa lucha para encontrar su música. Y así convivir o formar parte de la generación shufle o random, aquella que escucha aleatoriamente las canciones de su mp3.

dilluns, 31 de maig de 2010

Primavera Sound 2010



Lo más difícil de organizar un festival, es acertar el tamaño. Saber lo que puedes ofrecer y como responderá la gente. Que un festival de música cumpla diez años es motivo de celebración. Vale, el precio que se tiene que pagar es la maldita “internacionalización”, que tanto gusta a Barcelona. Pero, en el fondo eso sólo quiere decir que tienes que compartir tu ocio con los guiris, y ya nos vamos acostumbrado. Debates a parte, el Primavera Sound es un buen festival, o como me gusta decir, es una buena muestra de música, una feria dónde buscar, disfrutar, descubrir y dejarse llevar por un criterio que ha marcado una generación. Sin más rollo, voy a los conciertos.


Jueves 27/5/2010
Empezar con The Fall, no es la mejor idea, pero sirve de banda sonora perfecta para ir sacando tikets, encontrarse con la gente de cada año, estirarse en el césped (mierda, este año estaba seco) y empezar a comparar todo con las ediciones anteriores. (el año pasado...). The Fall pasó, ni más ni menos, como tenía que ser. La emoción empezaba cuando The XX salió al escenario, con unas condiciones meteorológicas perfectas para su música. Con un cielo negro, y cuatro gotas los niñatos de moda tocaron concentradísimos todos los temas de su increíble primer disco, ofreciendo un sonido esquelético con aires de grandeza en actitud... ojo con los nenes... Rápidamente a ver Pony Bravo, los sevillanos no defraudaron y con un directo bastante plano pero efectivo demostraron ser uno de los grupos españoles a tener en cuenta, con su sonido Tarantino cañí con aires arábicos... En el escenario más freak salían Wild Beasts, con su petardeo de luxe, y sus peculiares voces consiguieron ser efectivos y de calidad. El ruido llego de manos de Sleigh Bells, con los temas pregrabados y con un guitarra, el show de los de Broklyn fue un poco quiero y no puedo. Una yonky borde que no hacia gracia, según mis compañías, quiero hacer punk y con lo fácil que es, me cuesta según yo. Para nosotros la noche terminaba con Delorean, alabados en medio mundo y con toda la prensa a su favor, no fueron capaces de despertar en mi el más mínimo interés, y con cinco temas tuve suficiente para decidir que era la hora de ir a dormir.

Viernes 28/5/2010
Ya lo habíamos visto anteriormente en directo, y nos enamoró, empezar la jornada con Owen Pallet era empezar con buen pié. Una persona un violín y varios pedales... y os aseguro que hace que sus temas sean enormes, sensibles y delicadamente pop, aunque hay mucha clásica. Después Holywater sonaron de puta madre, nada nuevo, power pop nacional pero de muy buena calidad. The New Pornographers, con perdón, son un truñaco... me explico, son buenos, pero no me gustan, lo siento. Un concierto esperadísimo era el de Junip, o lo que es lo mismo, Jose González con banda. Son buenísimos, tremendos... algo monótonos, pero es una monotonía necesaria. Lástima que Jose González suene más inmenso en solitario que con banda. La gran joya del festival fue el show que ofrecieron Standstill en el auditorio. Un show llamado Room con las canciones de su ultimo disco. He de reconocer que fue mi reencuentro con un grupo que me costaba aceptar que fueran tan buenos. Pero nois! he de reconocer que fue una experiencia muy gratificante y que salimos de allí con el buen rollo de haber visto algo único. Con Cold Cave la cosa se ponía seria, oscuridad y sintetizadores a tope para un techno pop retro. No fueron tan ruidosos como pensaba y se dejaron bailar. Pero para bailar la sesión de Major Lazer, con su disco móvil, sus go go’s su Mc. y un repertorio intenso para pasarlo a lo fiesta mayor. Fiesta de la espuma! Pero una jornada que había empezado tan bien la hundió en la miseria los modernitos Yeasayer. Que rabia! el disco me gusta y tiene temas que me han enganchado mucho últimamente, pero el directo es soso, soso ... no tienen la más mínima gracia... que pena.

Sábado 29/5/2010
Estresante inicio el del sábado. Florence + The Machine ofreció uno de los mejores conciertos del festival, con un rictus angelical y un traje de hada, la voz del primavera se escuchó en todos los rincones del festival. Al final perdió el rictus, se tronchaba y disfrutaba de su concierto, y eso se agradece... brutal. Corriendo para el Auditori a ver un show especial para conmemorar el 30 aniversario del disco La Leyenda del Tiempo de Camarón. Un concierto correcto, bueno, pero... sigue sonando más moderno ese disco que cualquier concierto de flamenco hoy en día. La saturación de conciertos hizo que llegáramos muy tarde a Matt and Kim, seguro que fue un conciertazo y a la hora de Za! habia que mear, comer y beber. Vistos tres temas de Pet Shop Boys, suficiente para darnos cuenta de que siguen sin decirnos nada. Con las virtudes etílicas en marcha The Almighty Defenders salieron al escenario a disfrutar la borrachera. Estos tíos molan mucho, una locura de misa con soul tronado y rock-garage. Para terminar Orbital, nada nuevo... a bailar!

El domingo, con las espaldas castigadas, era imprescindible ir a ver El Petit de Cal Eril en el Apolo. Porque somos muy fans, porque son muy buenos y porque demostraron que son mejores que los Pet Shop Boys. Las ganas de hacerlo bien, los llevará muy lejos.

dissabte, 22 de maig de 2010

Eramos pocos y...

Este 2010 no está siendo demasiado prolífico en grandes discos, al menos en mi opinión. De este modo, lo nuevo de Nneka, titulado "Concrete Jungle" es un asqueroso refrito de sus tres discos anteriores (y eso que el de 2009 ya era precisamente eso, una especie de disco de versiones de si misma. Parecía insuperable, pero Nneka no tiene límite, y ha conseguido caer aun más bajo, versionando sus propias versiones de versiones de sus canciones. Juan Palomo, wellcome home). Por otra parte, los Them Crooked Vultures, que aquí ya hemos comentado hace unos meses, ofrecían un disco que parecía genial, pero que era solo envoltorio. Hasta Alela Diane, la marabillosa esperanza del folk americano, se acordaba de todos sus muertos con una pobre aportación, a caballo entre el jazz y el gazpacho leganes que estaba más cerca de lo predecible que del placer.

En una palabra, que el año no está siendo especialmente intenso en aportaciones. Evidentemente, mi juicio personal es intrasferible, y otros pensarán de forma distinta (dios mediante). Los únicos buenos discos de este año han sido para mi descubrimientos tardíos de 2009 (Regina Spektor, Sharon Jones & the Dap kings -quizás la excepción de la regla-, Tenacious-D). Y a ellos hay que añadir algun disco todavía no digerido que podría salvarme el verano, pero en los que no quiero poner grandes ilusiones, como el de Sophia Zelmani. La crisis, amigos, que todo lo pudre, ha llegado también a las mentes de muchos creadores.

Ahora bien, cuando tuve noticia, hace un mes, del nuevo plástico de la Mala, me senté impaciente en mi memoria musical para ir salivando adecuadamente. Debo confesar, sin embargo, que mi idilio con la Rodríguez es de dificil acepción. Esto es, que sus discos, salvando el Alevosia, me costaron unos dias. Pero con todo, a pesar de no saber por que, no podía dejar de seguir escuchando los Lujo Iberico o Malamarismo, hasta que ya no había manera de sacarlos de la cabeza. Era entonces cuando estaba en la linea que da mas miedo, cuando sabía que sin reputación no hay respeto, conozco esta zona, esta mona no se anda por las ramas y el minuto marcado por la Mala se volvía universal, eterno. Ella era LA música. Grandes sensaciones de gente apelotonada, de metro, de ciudad, de amistad y recuerdo, grandes ilusiones de futuro, erotismo sin concierto. La Mala me encanta.
Pero claro, cuando todo va mal, alguien como la Mala debería poder poner las cosas en un rumbo mejor. Aunque las ecuaciones en la música no funcionan, su disco "Dirty Bailarina" podría haber sido un nuevo coletazo de hip-hop, de poesía urbana. Esta mañana he empezado, pues, su religiosa atención, y me ha dado muy Mala espina la primera canción, con un estribillo tipo "sigo estando en la linea que da más miedo". Me he atemorizado, igual que cuando uno piensa en Avatar 2 o en Rocky 5. Sigo estando en donde? Malo, Mala, malo. La cosa, a lo largo del disco, no empeora, pero tampoco va a mejor. Y entendámonos desde ya: No es un mal disco. Simplemente, es un disco más. De ahí, a menos hay muy poca diferencia, tan sólo un cambio de signo.
Trabajado, musicalmente muy completo, y con la mala poniendo vocecillas y currandose unos tonos muy melódicos y unas letras que quieren luchar, pero que son de parada de feria, de mitin, de propaganda electoral.
Donde quedo la maldad de la Mala? Su poesía ha muerto entre las ostias de la creatividad. La crisis, amigos, que baja la inflacción de las respuestas, y crea monstruos de jazzismos y tonalidad.
Pues eso, que el disco se lo podía haber ahorrado, y en un año como este, más.

Eramos pocos, y pario la Mala.
Poco más nos queda por salvar.